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los secretos de la cata
Vista
Lo primero que hay que tener en cuenta es que no se debe llenar demasiado la copa, lo que facilitará la cata. Hay que observar el vino con buena luz y sujetar la copa por la base, distanciándola de nosotros para comprobar que el vino no tiene cuerpos extraños, la intensidad del color, si tiene o no burbujas y, sobre todo, su claridad.
Olfato
Hay que acercar la nariz a la copa y oler. A continuación debemos mover la copa provocando un movimiento de rotación en el vino, con lo cual se liberan los aromas, para volver a inhalar profundamente el olor del vino; esta vez con mayor detenimiento.
Gusto
Hay que tomar un sorbo que nos permita saborear el vino en toda la boca, pero no tan grande que tengamos que hacer el acto reflejo de tragárnoslo. Debemos saborear el vino y hacer que se desplace suavemente por nuestra boca, de manera que no quede ninguna papila gustativa sin saborearlo.
Si tenemos la seguridad suficiente, podemos abrir la boca un poco, lo que permitirá la entrada de aire, enviando así los aromas desde el fondo de la boca hasta el bulbo olfativo, algo muy útil, ya que permite que boca y nariz trabajen en equipo.
No debemos tragar hasta que se haya obtenido un sentido de los sabores y una sensación completa del vino, prestando atención al sabor final que nos quede, que debe ser placentero y duradero.
los vinos
blancos
Para catar vino blanco hay que acostumbrarse a apreciar una delicada gama de aromas.
En la boca dominan dos factores. La acidez y el conjunto alcohol-azúcar
la vista
Un vino blanco debe ser limpio y resplandeciente
Su limpidez puede juzgarse con facilidad mediante iluminación lateral.
Algunos blancos desprenden una ligera cantidad de gas carbónico que se traduce en vinos de agujas.
El disco debe presentar brillo con partículas flotantes. La tonalidad de los vinos blancos va desde el amarillo limón, verdoso o pajizo si es joven, hasta un dorado, topacio o caoba conforme a su edad.
el olfato
Un vino blanco debe ser ante todo aromático
el gusto
La cata de un vino blanco se analiza siguiendo dos ejes. La acidez y la dulzura proporcionada por el alcohol o el azúcar residual.
Mucha acidez se descubrirá como: verde oliva mordiente no rígido.
Falta de acidez se descubrirá como: plano, blando y sin relieve.
rosados
El vino rosado es el gran querido por la gente y el más menospreciado por los ENTENDIDOS sin embargo existen auténticos vinos rosados que imponen un estilo y una personalidad.
la vista
Además de la limpidez el brillo, que deberán ser igual a las del vino blanco, se debe definir la tonalidad.
Existe una completa gama de rosas, desde el gris pálido al rosa pálido, rosa blanco, cereza, frambuesa, fresa, rosa viejo rosa anaranjado, albaricoque, salmón, ladrillo y piel de cebolla.
olfato
Un rosado debe ser aromático a pesar de su simplicidad su encanto residirá en su paleta de olores.
Serie floral: Flor de azahar, melocotonero, viña , rosa tilo, iris, violeta.
Serie frutal: Cereza roja, groselle , granada, almendra fresca, frambuesa, grosella, pimiento.
el gusto
Un rosado debe ser refrescante.
El componente ácido perceptible pero equilibrado, la ácidez justa la hará resaltar su carácter frutal.
tintos
jóvenes
Vino sin permanencia en madera o un paso por barrica inferior a 13 meses después de la vendimia.
la vista
Muestra un rojo guinda muy intenso con importantes ribetes azulados, añil, violeta y púrpura. Ligeros matices rubí, con gran intensidad de color, muy vivo.
el olfato
En nariz presenta aromas primarios acentuados y densos, en la gama de la fruta madura y bayas silvestres –mora, zarzamora, frambuesa, -
el gusto
Amplio en boca y pleno de sabores. Ofrece un importante aporte tánico, complementando con una equilibrada acidez que le confiere a la viveza
crianzas
Vino que ha permanecido un mínimo de 12 meses en barricas de roble y se comercializan con posterioridad al 1 de octubre del segundo año tras la vendimia
la vista
Presenta colores que evoluciona de un profundo picota intenso al rojo guinda. Destacados tonos violáceos en capa fina que evidencian como matices de juventud.
el olfato
Sobre una intensa base frutal sus aromas ensamblan con los matices propios de madera nobles, abarcando desde los especiados de vainilla, regaliz o clavo, hasta los tostados y torrefactos.
el gusto
En boca resulta carnoso, estructurado y redondo. De componente tánica equilibrada, su paso en boca es aterciopelado, pleno de sabores, manifestando una amplia persistencia y potente retronasal.
reservas
Es un vino con 36 meses de envejecimiento entre barrica y botella, cumpliendo un mínimo de 12 meses en barrica. Llegan al mercado con posterioridad al 1 de diciembre del tercer año tras la vendimia.
la vista
De lenta evolución cromática y capa intensa, sus tonalidades varían del rojo picota granate al rojo rubí.
el olfato
Intenso y elegante. Presenta profundos aromas de fruta sobre madura y confitada combinados con otros como cuero, minerales y balsámicos.
el gusto
Carnoso, potente y equilibrado, resulta amplio y robusto en boca. Vía retrosanal larga y persistente que potencia los aromas propios del envejecimiento.
gran reserva
Es un vino de excepcional calidad que cumple con un envejecimiento mínimo de 60 meses, con al menos 24 meses en barrica, seguidos y complementados de 36 meses en botella. No pueden llegar al mercado antes del 1 de diciembre del quinto año
la vista
Capa alta con base en el rojo cereza, apreciándose una amplia gama de tonalidades. Desde el rojo granate al rubí, hasta llegar a matices teja en capa fina
el olfato
Sobre una base de frutas compotadas, presenta aromas complejos de todas las series. Los aromas terciarios adquiridos durante su envejecimiento sugieren una amplia de gama de matices: tostados, maderas nobles, especias.
el gusto
Su firme estructura y gran equilibrio realza la persistencia y elegancia de este vino. A pesar del tiempo transcurrido, mantiene una evidente viveza y armonía que confirman su acreditada longevidad.
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